domingo, 24 de marzo de 2019

La mejor pareja blanca

Hola, me llamo Ryan.
Desde bien joven dejó de interesarme follar con mujeres de mi raza y me dediqué exclusivamente a mujeres blancas casadas con el consentimiento de sus maridos o novios, a veces incluso, en presencia de él.
La primera vez tenía 19 años y me lo dijo un amigo de 22 que lo había probado. Obviamente, después de tantos años, no recuerdo como fue la conversación exacta pero si que fue en un bar con un par de cervezas en nuestras manos. Imagino que sería algo así:
- Mira tío, no tiene nada que ver con follarse a una negra. Es completamente distinto y cien veces mejor. No tienes que camelarte a la tía, que decirle lo buena que está, conquistarla y cosas así. Con una pareja blanca es llegar y besar el santo. Son todos superamables, muy educados, te tratan muy bien. Llegas a su casa, te invitan a tomar algo, el blanquito de mierda te deja con su esposa o novia, tu te la vas calentando, enseguida se ponen a cien. Digo yo que será porque ellas están muy calientes ya que no reciben mucho de sus parejas, digamos un polvo semanal y por eso están bien calientes. Después acabas y te vas con un buen apretón de manos al hombre
- Joder tío, ¡que bueno! ¿Y donde hay que apuntarse?
- Bueno, espera tío, no vayas tan aprisa. Tengo que comentarte antes alguna cosa. Yo llevo dos años participando en encuentros de este estilo y lo mejor es dejar las cosas en claro. Hay tantas parejas blancas participando en esto que puedes elegir, así que lo mejor es que impongas tus condiciones antes de llevarte una mala sorpresa.
- A ver, explícame esto que me interesa.
- Algunas blancas casadas están muy salidas, y quieren formar una orgía con dos o más tíos negros. Yo me niego a eso.  Una vez voy a la dirección que me dieron y había ya un negro esperando y otro más por llegar. 

martes, 5 de marzo de 2019

Mi hijo me espía capitulo 3

Mi hijo me espía capitulo 3.

El viernes por la mañana no encontraba mis braguitas. gracias a las sugerencias de uno de los chicos de Reddit las encontré debajo del cajón inferior de la cómoda de mi hijo.

lunes, 4 de marzo de 2019

Mi hijo me espía capitulo 2

Capítulo 2.


No sabía cuan lejos quería ir con mi hijo, pero sé que me encanta la idea de que él me mire cuando estoy desnuda en la ducha. Era un gran cambio para mí y quería que todo continúe. Una noche decidí que quería dos cosas: primero, una prueba de que él me espiaba y, en segundo lugar, hacerle un show a mi hijo.
Una noche llegué a casa procedente del gimnasio alrededor de las seis. Mi hijo estaba en casa jugando con la consola y yo preparé la cena para ambos. Terminamos de cenar alrededor de las 6:40. Hablamos sobre el día que acababa y me retiré con el cuento de que estaba muy cansada. Le dije que iba a tomar una larga ducha para relajar mis músculos. Después lavé la vajilla y volví a decirle que me iba a duchar.
Antes de hablar sobre la ducha, necesito explicar mi baño y la configuración de la habitación. Tengo un dormitorio principal con un baño bastante grande. Tiene una cabina de ducha frontal de cristal con un escalón para sentarse. La ducha está situada directamente detrás de las puertas del baño. Hay un tocador a la izquierda y una bañera a la derecha. En el lado izquierdo de la ducha hay una entrada a mi armario. Las puertas del baño son dos puertas estilo salón del oeste (abatibles) que se abren al baño. Las puertas van desde la parte inferior del marco hasta casi la parte superior. Hay un espacio abierto en la parte superior. (Cerca de 8 pies de altura).
Él me ha estado observando a través de una gran brecha en el medio de las dos puertas. Si coloca el ojo cerca, puede ver una línea directa hacia la ducha. Mi hijo no puede ver mucho a su derecha o a su izquierda, pero la ducha está justo en su campo de visión.
Hasta entonces estaba segura de que mi hijo me espiaba, pero ahora quería tener prueba de ello, por lo que decidí grabarle con mi móvil. Coloqué el teléfono en mi mesita de noche, detrás de algunos libros, donde la cámara del teléfono apenas se asomaba.
Esta fue la primera parte de mi plan, pero la segunda fue alargar la sesión en la ducha masturbándome cuando estaba convencida de que tenía mi observador mirando.
Cerré la puerta de mi dormitorio ruidosamente y las puertas del baño y me metí en la ducha. Enjaboné lentamente tratando de darle tanto tiempo como pude. Me senté en mi escalón y me quedé mirando fijamente mi pequeño espejo de ducha, tratando de descifrar si veía aparecer la sombra.
Me entretuve mucho dándole tiempo, pero al final estaba bastante segura de que había visto un ligero cambio en la grieta como si alguien estuviera allí. Miré disimuladamente hacia las puertas para confirmar lo que estaba viendo. Definitivamente estaba allí.
Terminé de lavarme y me senté en el escalón. Puse mis piernas bien abiertas mirando hacia las puertas del baño mostrándole a mi hijo mi coño entero. Empecé a tocarme la zona pública, sin pelos, para que viera disfrutara bien de su visión. Poco a poco comencé a estimularme con el agua caliente y solté una serie de suaves gemidos.
Unos minutos después cogí el consolador del suelo de la ducha y le puse un poco de crema lubricante. Empecé a introducirlo en mi coño lentamente, despacito, para que el placer de mi hijo durara más. Al final el consolador esta dentro de mi vagina. Mientras con la mano izquierda entraba y sa caba el consolador dentro de mi coño, con la derecha tocaba mi clítoris. Dejé escapar unos suaves gemidos como en una película porno. Lo saqué de mi coño y empecé a lamerlo como si fuese una verga de verdad, mirando bien hacia la puerta. Decidí darle más gusto a mi hijo y ofrecerle otros ángulo de visión de mi cuerpo. Pegué el consolador al cristal usando su ventosa, me dí la vuelta y apunté con mi culo hacia mi hijo. Eché mi pompis para atrás e introduje mi consolador en mi vagina otra vez follando con el dispositivo al estilo perrito.
Hice eso un poco hasta que llegó a ser demasiado. Continué follando el consolador pero ahora tenía una mano libre para masajear mi clítoris. Tuve un orgasmo poco después y solté unos gemidos muy fuertes. Sin duda tuve el mejor orgasmo en muchos meses.
Por último, dí por terminado el espectáculo. Me puse de pie, lavé el consolador, salí de la ducha y me sequé con la toalla. Otra vez lo hice todo lentamente. Miré la puerta y vi que ya se había ido. Estaba ansiosa por saber lo que había grabado. Desafortunadamente, el vídeo solo grabó a mi hijo por detrás, así que no pude ver con detalle que hizo. Supongo que estaba tocando su polla, pero no pude saberlo con certeza. Me vestí y bajé para ver que estaba haciendo. Pensé que quizás podía verlo masturbándose en su habitación. Recibí una gran decepción al ver que estaba jugando con su consola y hablando por el móvil con sus amigos.

martes, 26 de febrero de 2019

Mi hijo me espía capitulo 1

Capítulo primero, segundo, tercero, cuartoquinto, sexto y séptimo.

Author.


Lo siguiente es una traducción de tres (de momento, empiezo a traducir el 26 de febrero de 2019 y creo que más tarde la autora publicará más capítulos porque la historia parece inacabada) capítulos que se supone real. Pero mi traducción no es literal, pero además añado alguna cosa por mi cuenta.

Capítulo 1

[M/s] My oldest spying on me

Primero un poco de introducción a mi persona.
En ese mes de febrero hacía poco que había cumplido los 40 y tengo dos hijos. Me quedé preñada de mi hijo mayor de un tipo con quién tuve unas pocas citas en mi último año en la universidad. Yo tenía entonces 21 años y decidimos tenerlo.
Más adelante, nos casamos y peleamos por conocernos un poco más. Nuestra relación oscilaba arriba y abajo y permanecimos juntos por nuestro hijo. Diez años después del primero tuvimos otro hijo con la esperanza de salvar nuestro matrimonio.
Todo iba bastante bien hasta unos pocos años después del nacimiento de nuestro segundo hijo. Esto fue hace 6 años y coincidió en el tiempo en que recuperé totalmente mi cuerpo después de parir a mi segundo hijo. Tuve una aventura estramarital. Tan solo pasaron unos meses antes de que mi marido nos pillase.
Perdí la custodia de mis hijos y tan solo los tenía conmigo los fines de semana (Él tenía un buen abogado).
Mi ex se casó tan solo dos años después de nuestro divorcio y tuvo dos hijos más. Mi hijo mayor tenía 18, mi otro hijo 18, y dos niños pequeños incordiando en la casa.
El padre de mis dos hijos encontró la oportunidad de un trabajo mejor pero que implicaba la necesidad de mudarse y quería llevarse a mis dos hijos con él, pero el mayor se negó porque no quería cambiar de colegio en su último año. Yo me ofrecí a acoger a mi hijo mayor hasta que acabara el colegio, teniendo en cuenta que ya era mayor de edad y ya no estaba obligado a vivir con su padre. Mi hijo se mudó a mi casa pocos días después de Navidad.
Y aquí se acaba la introducción.


-.-

Yo estaba contenta con tener a mi hijo mayor en casa. Salí con varios hombres y me acosté con varios más sin ningún tipo de compromiso, pero no hubo nada serio desde el divorcio, por lo que mi casa permaneció bastante vacía la mayor parte del tiempo.
Vivo en una pequeña y asequible casa de dos dormitorios y dos cuartos de baño. Trabajo como secretaria en una oficina y doy clases de gimnasia durante los fines de semana.
Fue a principios de febrero cuando noté por primera vez que algo estaba pasando en casa.
No me dí cuenta entonces, pero me estaba duchando después de dar clase. Para llegar a la ducha, es necesario atravesar dos puertas de madera y una tercera de baño transparente que es la propia para entrar a la ducha. Mi móvil empezó a sonar en la encimera del baño. Había estado esperando una llamada de nuestro proveedor de internet toda la mañana y, por supuesto, llamaron justo cuando me estaba duchando. Salí de la ducha y antes de coger el móvil, oí unos pasos que se alejaban de la puerta de madera que conectaba con mi dormitorio.
Este hecho me sobresaltó un poco durante un segundo, pero pude contestar el celular y concertar una cita para arreglar el asunto del cable. Terminé mi ducha, me vestí y encontré a mi hijo en la cocina. Le pregunté si había estado en mi alcoba. Y me contestó: "Si, fui a coger una toalla pero cuando me di cuenta de que estabas en la ducha, me fuí".
No pensé mucho en este encuentro hasta unos días después, pero he de reconocer que durante las primeras duchas después del incidente era un poco paranoico escuchar ruidos imaginados fuera del baño.
En una ocasión me estaba duchando y noté una figura humana entre las dos puertas de persiana de madera de mi habitación. Sabía que era mi hijo porque era e'otro ser humano que estaba en la casa.
Nunca se me había ocurrido que esto pudiera pasar, pero me entusiasmó pensar que mi hijo me estaba mirando. Decidí seguir duchándome y no hacer nada al respecto. Cuando salí de la ducha y me puse una toalla, noté que la figura se iba. Mi hijo ha estado haciendo esto varias veces a la semana durante las últimas semanas. Quién sabe cuánto tiempo lo ha estado haciendo. También me di cuenta de que, aunque las perdí, faltaban algunas de mis bragas y no las encontraba en ninguna parte.
Supongo que estoy buscando un consejo sobre qué hacer, me estoy volviendo loco pensando en él masturbándose para verme en la ducha. Incluso me he estado enjabonando el pecho mucho más para darle mejores y mejores vistas cuando me doy cuenta de que está en la puerta.
Tenía dudas sobre que hacer. Mi cuerpo me pedía seguir cuanto más con el espectáculo, prolongarlo lo más posible, pero tenía mis dudas sobre que pasaría si mi hijo llegara a pensar que era una calentorra que, obviamente, estaba prolongando el show para calentarle más y durante más tiempo. No quería que resultara obvio mi intención.